Cómo finalmente entrené a mi perro para que dejara de ladrar a su sombra por ahora y para siempre

Todo el mundo siempre parece tener dificultades para entrenar a su perro cuando recién comienzan. En un sentido, debería ser reconfortante saber que no eres el único que tiene problemas. Por otro lado, sabes que necesitas un poco de orientación para asegurarte de que estás haciendo todo bien y solo quieres comenzar a ver algunos resultados positivos.

Para mí, hace unos 7 años conseguí un nuevo cachorro. Su nombre es Ralph, y es la definición de todo lo que debería ser el mejor amigo de un hombre. Lo amo hasta la muerte. Pero, unos meses después de que lo conseguí, desarrolló el desagradable hábito de ladrar a todo lo que veía.

Una vez lo pillé ladrando a una mariposa. Lo atrapé ladrando a la silla de la cocina que hizo un ruido chirriante cuando la persona sentada en la silla se echó hacia atrás. Se quedó allí y le ladró a la silla durante unos buenos 20 segundos.

Lo peor de todo es que lo he visto ladrarle a su propia sombra. Siempre he oído a la gente contar chistes sobre perros que ladran a su propia sombra, pero parecía que mi Ralph siempre sería el blanco de la broma.

Bueno, comencé a probar muchas opciones diferentes de control de ladridos. Tenga en cuenta que esto estaba sucediendo antes de que entrara en la industria del entrenamiento de perros. Probé todo lo que pude encontrar en el mercado que sabía que sería seguro, pero no siempre estaba necesariamente seguro de que funcionaría.

Finalmente, me encontré con algo llamado dispositivo ultrasónico de control de ladridos de perros. La belleza de este producto es que es muy fácil de aplicar. Todo lo que tiene que hacer es instalar las baterías, colocarlo sobre una superficie sólida y plana y dejar que haga su trabajo.

Cada vez que un perro ladra, el dispositivo emite una onda de radio fuera del alcance auditivo de cualquier ser humano. Sin embargo, el ruido interrumpe el patrón de ladridos del perro. Y, después de varios ladridos, el perro aprenderá a no ladrar nunca más, a menos que sea absolutamente necesario.

Antes de comenzar a usar el dispositivo ultrasónico, mis únicas opciones eran simplemente probar varios comandos en Ralph. A veces respondía bien, a veces no tan bien. No hace falta decir que el dispositivo ultrasónico aceleró enormemente el proceso de disciplinar a Ralph y enseñarle a dejar de ladrar.

¿Que te ha parecido?

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