¿Cómo se ve un ataque al corazón en los perros?

Los ataques cardíacos en cualquier raza de perro se consideran muy raros, muy peligrosos y deben tomarse muy en serio. Cuando ocurre un ataque al corazón, el corazón se ve privado de oxígeno y nutrientes, y podría morir. La cámara afectada del corazón ya no bombeará sangre al cuerpo de manera efectiva. Si su perro tiene una anomalía cardíaca congénita, una enfermedad cardíaca o una predisposición genética, tiene un mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco.

Un ataque cardíaco requiere atención médica de emergencia y puede provocar la muerte repentina y desafortunada de una mascota.

Síntomas de ataque al corazón en perros

Un ataque al corazón ocurre muy repentinamente y con poca o ninguna advertencia. Si su perro muestra algún síntoma, puede ser alguno de los siguientes:

– Fiebre leve (más de 103° Fahrenheit/39.4° Celsius)
– Vómitos
– Jadeo/respiración anormal
– Aumento del ritmo cardíaco (más de 100 latidos por minuto para razas grandes) (más de 140 latidos por minuto para razas pequeñas)
– Letargo
– Inclinación de cabeza
– Confusión/Ansiedad
– Inmovilidad
– Rigidez
– Embargo
– Colapsar
– La muerte súbita

Causas del ataque al corazón en perros

Cualquiera de los siguientes podría causar un ataque al corazón:

– Tumores: Las masas tumorales que crecen sobre o alrededor del corazón o los vasos sanguíneos pueden bloquear el flujo de sangre al corazón.
– Hipotiroidismo: La glándula tiroides es responsable de convertir los alimentos en combustible para el cuerpo. Si no produce la hormona tiroxina, puede provocar un infarto.
– Síndrome nefrótico: El daño renal da como resultado la pérdida de proteínas involucradas en la prevención de la formación de coágulos de sangre. Los coágulos de sangre son una de las causas del ataque al corazón canino.
– Infección bacteriana: La infección en el cuerpo puede provocar inflamación y bloqueo del flujo sanguíneo al músculo cardíaco.
– Vasculitis: Inflamación de los vasos sanguíneos como resultado de una infección, una enfermedad inmunomediada u otra lesión en el revestimiento de los vasos sanguíneos. Da como resultado una vasculatura estrechada.
– Aterosclerosis: La placa se acumula en las arterias, restringiendo el flujo sanguíneo o rompiendo las arterias. Raro en perros, pero se ha informado en algunas razas.
– Enfermedad de la arteria coronaria: Extremadamente raro en perros. Ocurre solo con hipotiroidismo severo y niveles altos de colesterol sérico asociados.

Diagnóstico de ataque cardíaco en perros

Si tu perro muestra síntomas de un infarto, envuélvelo con calma y cuidado en una manta para mantenerlo tranquilo. Mantenga la calma y coloque la palma de su mano en el lado izquierdo de su pecho para sentir su frecuencia cardíaca. Cuente el número de latidos en 15 segundos y multiplíquelo por 4: estos son sus latidos por minuto. Una frecuencia cardíaca normal para un perro será de 60 a 140 BPM. Lleva a tu perro a un veterinario.

Si su perro se derrumba, no se tome el tiempo para verificar el BPM, envuélvalo con calma en una manta y llévelo directamente a su veterinario.

No intente darle RCP a menos que haya recibido capacitación en RCP para mascotas y sepa con certeza que la necesita, ya que la RCP puede causar más daño que bien si se administra innecesariamente. No le des agua ni comida porque existe la posibilidad de que vomite y se asfixie. Mantenga a los niños alejados de su perro, ya que el dolor y el pánico pueden hacer que ataque con miedo.

Su veterinario querrá saber qué cedió a los síntomas o al colapso. Escucharán el corazón de su perro en busca de soplos anormales, pulso o arritmia. Las pruebas de laboratorio pueden revelar información sobre el funcionamiento del corazón de tu perro y otras posibles causas de sus síntomas.

– Electrocardiografía (EKG): Determina los impulsos eléctricos cardíacos y mide las arritmias.
– Recuento completo de células sanguíneas (CBC): determina el recuento de glóbulos rojos y blancos, puede detectar una posible infección.
– Bioquímica: Examina la función renal y hepática.
– Análisis de orina: Examina la función renal y metabólica.
– Tiroides: Examina la función de la glándula tiroides.
– Ecocardiografía: detecta líquido o masas alrededor del corazón, la función de las válvulas cardíacas, el músculo cardíaco y la salud del pericardio.
– Radiografía de pecho: Determina el tamaño del corazón, líquido alrededor del corazón, posibles masas.

Se puede sugerir un monitor Holter para monitorear la salud del corazón en el hogar. El monitor parece una manga que su perro usaría durante 24 horas con cintas de electrodos en el pecho. Los ritmos cardíacos se registran durante el descanso, el ejercicio y el estrés y se analizan para detectar actividad cardíaca anormal.

Tratamiento del ataque cardíaco en perros

Según la gravedad del ataque, el tratamiento inicial puede ser reanimación y atención de apoyo. El objetivo es recuperar la actividad normal del corazón. Se pueden usar medicamentos para diluir la sangre y facilitar su circulación. Es posible que su perro deba ser hospitalizado para monitorear su actividad cardíaca hasta que el personal veterinario esté seguro de que su perro está estable.

Existen varios medicamentos que su veterinario puede recetar para las anomalías cardíacas de su perro, según la causa. También hay implantes de marcapasos disponibles para perros predispuestos a problemas cardíacos. Es posible que se requiera cirugía para extirpar cualquier masa que provoque una obstrucción del flujo sanguíneo hacia o desde el corazón. Se pueden recetar medicamentos de reemplazo de la tiroides si su ataque cardíaco ha sido causado por un problema de tiroides. Un veterinario puede recetar medicamentos o un cambio en la dieta de los perros con enfermedad renal. Los antibióticos pueden prevenir un mayor daño a los vasos y al revestimiento del corazón debido a una infección o inflamación.

El potencial de recurrencia dependerá de la causa del problema y la gravedad del ataque al corazón.

Recuperación del infarto en perros

Muchas mascotas viven una vida larga y feliz después de un ataque al corazón, especialmente si se les diagnostica y trata a tiempo. Puede requerir tratamiento por el resto de su vida, particularmente en casos de hipotiroidismo, enfermedad renal o cardíaca. Es posible que su mascota necesite un control cardíaco regular por parte de su veterinario para asegurarse de que esté estabilizado.

Su veterinario puede pedirle que restrinja su actividad mientras recupera la función cardíaca normal. Es posible que desee familiarizarse con su ritmo cardíaco y su respiración normales para que le resulte más fácil detectar problemas en caso de que surjan nuevamente.

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