Komondor – Temperamento, características, comportamiento, origen

El komondor es una raza de perro de origen húngaro, también conocido como ovejero húngaro, que tradicionalmente se redujo como perro guardián y que tiene un aspecto muy similar al de la raza puli. Sin embargo, pueden diferenciarse fácilmente, y es que el puli es un perro de un tamaño muy inferior al komondor. Además, el puli puede presentar diversas tonalidades en su pelaje, pero el komondor solo admite el color blanco.

La historia de este animal de comienzo en Hungría, posiblemente como descendiente de los perros tibetanos que poblaban el Himalaya, como el mastín tibetano, con quien se cree que comparte origen. Es un perro de tipo moloso, muy grande y robusto, que puede clasificarse como raza gigante debido a sus dimensiones.

En Hungría, este animal fue muy importante durante mucho tiempo, como perro de pastoreo y guardián, hasta convertirse en la actualidad en una de las mascotas por excelencia del país. Su aspecto puede ser el de una tierna oveja, pero bajo esa apariencia se encuentra un perro fuerte, valiente y con un elevado instinto protector, que, más allá de cuidar a los rebaños, llegó incluso a utilizado como perro de batalla durante la Segunda Guerra Mundial. Durante esta época, el ejército alemán masacró a un buen número de perros de raza komondor, lo que hizo que la raza se viera en grave peligro de desaparecer.

Por suerte, al finalizar la guerra, los húngaros pueden mantener y recuperar la raza a través de la cría potenciada, y hoy en día sigue siendo una de las mascotas predilectas en hogares de todo el país. No es sin embargo tan sencillo encontrar ejemplares de komondor fuera de Hungría, puesto que es una raza en general desconocida.

Características del komondor

Las dos características más llamativas de este perro son su tamaño y su pelaje. Se trata de un animal de grandes dimensiones, que compite con otro puñado de razas por ser la más grande del mundo. En lo que gana de lejos, es en el peso de su pelaje, que añade hasta 7 kilos de peso al animal debido a la cantidad.

Se trata de una raza bastante pesada en cuanto a sus movimientos, muy corpulenta y de grandes extremidades. Se camufla perfectamente bien bajo todo su manto de pelo, pero aún así es posible diferenciar sus ojos oscuros y ovalados y unas orejas colgantes en forma de V. Su hocico es muy potente, no demasiado alargado, y finaliza en una trufa negra y grande que sobresale levemente entre el pelo.

Es muy fuerte y rápido, y no es fácil de controlar si no se cuenta con experiencia y se educa desde cachorro, por eso no es una raza recomendable para todo el mundo. Además, está capacitado para saltar alcanzando bastante altura, lo que originalmente utilizaba para atacar a cualquier depredador que se acercara a los rebaños, incluidos los lobos y los osos.

Tamaño del komondor

El komondor es uno de los perros más grandes que existen. La estatura mínima que presentan estos animales, en el caso de las hembras, es de 65 centímetros, pero es bastante habitual encontrar machos que llegan a medir unos 90 centímetros, todo un récord de estatura para un perro. En cuanto al peso, se encuentra generalmente entre los 40 y 80 kilos, proporciones que pueden poner a prueba la resistencia de las personas más robustas.

Pelaje del komondor

El manto del komondor es la otra característica distintiva de la raza. Se trata de un pelaje formado a base de cordones o rastas, muy largo y denso, que llega a tapar prácticamente la totalidad del cuerpo del animal. El pelo se mantiene siempre blanco, grabando así a una fregona tradicional, algo que consigue de forma natural, pero para lo que necesita cierta ayuda y cuidados. También cuenta con una capa protectora interna mucho más suave y densa, aunque parece casi imposible llegar a encontrarla bajo toda esa capa externa. El cachorro de komondor nace con un pelo corto, suave y rizado.

No es hasta que alcanza la madurez cuando el pelo comienza a crecer adquiriendo la forma que conocemos. Además, tardará seis años en completar su crecimiento, momento en que el animal mostrará todo su esplendor. Se cree que la naturaleza a formada así el pelaje de estos animales como medida de protección ante los lobos, que eran incapaces de morderlos o dañar daños cuando se encontraban combatiendo.

Este pelaje es uno de los más especiales de todas las razas caninas conocidas, y es que, aunque necesita unos cuidados concretos, es capaz de estabilizarse en buenas condiciones de forma natural. Además, a pesar del volumen de pelo, el komondor prácticamente no suelta pelo muerto, toda una ventaja a la hora de mantener la casa limpia de restos caninos.

Es importante tener en cuenta que el tipo de pelo no requiere cepillado, porque se romperían sus rastas, pero sí necesita unos cuidados especiales, que muchas veces terminarán no obstante en una peluquería canina profesional. Además, es necesario vigilar que el animal no coja pulgas o garrapatas, porque son muy difíciles de detectar cuando se esconden en la maraña de pelo.

Comportamiento del komondor

El temperamento del komondor es todo lo que se podría esperar de un perro guardián. Aunque su aspecto pueda parecer gracioso e inofensivo, lo cierto es que bajo todo ese manto se esconde un animal muy valiente y capacitado para la pelea, que necesita un líder firme que pueda contenerlo. Es una raza que requiere entrenamiento desde cachorro, porque puede ser testaruda e independiente, por lo que no es recomendable para personas que no tengan experiencia previa con perros de estas características.

Por otro lado, es un perro bastante tranquilo y seguro de sí mismo, con un gran instinto de protección hacia su familia. No es un animal especialmente cariñoso, pero tolerará las caricias de aquellos a los que quiere, especialmente si son niños, con quienes se muestra paciente y afectuoso.

Esta raza requiere también una pronta socialización con otros perros y otros animales, para evitar así que surjan tendencias agresivas cuando sea adulto. Con firmeza en su educación y socialización, será posible disfrutar de un animal equilibrado, tranquilo e incluso afectuoso. Todo depende del esfuerzo de sus dueños por colmar las necesidades del animal.

Principales enfermedades del komondor

Dadas sus características como perro de trabajo, históricamente se seleccionaran los ejemplares más fuertes para desempeñar dicha función. Por eso, en la actualidad el komondor es un perro que apenas presenta problemas de salud. Sin embargo, tiene también posibilidades de padecer problemas habituales de las razas grandes, como displasia de cadera y torsión gástrica. Más allá de esto, lo más importante es mantener y cuidar su pelaje correctamente para evitar que puedan aparecer problemas en su piel.

Cuidados basicos del komondor

Debido a la fortaleza y robustez de esta raza de forma natural, no se requieren términos generales unos cuidados demasiado específicos. Se mantendrá siempre en buen estado de salud acudiendo al veterinario con frecuencia para llevar al día sus vacunas y desparasitaciones. Por lo demás, es importante mantener correctamente su pelaje y esforzarse en su educación, y de esta forma será uno de los mejores perros familiares que se pueden tener.

Es importante tener en cuenta que el pelaje del komondor no debe cepillarse, porque se estropearían sus cordones. La forma de cuidar este manto especial pasa por separar cada mechón con las manos, desde la raíz hasta las puntas, y hacerlo con frecuencia para evitar que se generen nudos. También habrá que tener cuidado al bañarlo, porque una mala técnica puede hacer que el pelaje se enmarañe y resulte difícil de separar.

Esta raza no requiere un nivel de ejercicio demasiado alto, pero sí es necesario que camine y se mueva diariamente para que se mantenga en un buen estado físico y ágil. Sería ideal que pudiese tener un terreno donde correr, jugar y moverse libremente.

En cuanto a la alimentación, aunque este perro no es probable a engordar, sí puede tener torsión de estómago, por lo que siempre hay que proporcionarle un alimento de calidad y controlar la cantidad que viene en cada toma. Además, hay que evitar que haga ejercicio antes o después de comer.

Recuerda que también es muy importante incidir en la educación y la socialización del komondor desde cachorro, porque es un animal con un temperamento bastante fuerte que puede ser fácil de controlar de adulto. Además, procura siempre educarlo en positivo, porque es un perro que no tolera bien los castigos.

Si crees que un ejemplar de esta raza es lo que necesitas en tu vida, entonces acude a un criador especializado. La tarea te llevará un tiempo, puesto que no es una raza demasiado expandida por el mundo, pero será la mejor forma de garantizar que tu cachorro esté sano y fuerte. Además, solo un criado con experiencia podrá ofrecerte la información que puedas necesitar sobre la raza de primera mano, algo fundamental para conocer las necesidades de tu nueva mascota para conseguir un compañero de vida ideal.

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