por que los petardos asustan a los perros y bebes

Las causas del temor a los perros a los ruidos fuertes, como truenos, petardos o cohetes, tienen la posibilidad de ser múltiples:

  • Una falta de habituación desde perros chiquitos a este género de ruidos.
  • Una sobreprotección o contestación exagerada por la parte del dueño hacia el perro en el momento en que se genera este género de ruidos (abrazarlo fuerte, mencionarle «pobreto»…). Frente a un estruendos fuerte debemos reaccionar tal y como si no sucediera nada, a fin de que el perro no se preocupe. Si ve a su amo relajado, él se tranquilizará.
  • Una experiencia traumática previo, como una exposición muy próxima a fuegos artificiales en perros con hipersensibilidad al oído.

¿Por qué razón tienen los perros temor a la pirotecnia?

  • Primordialmente afirmaría que frente todo, son prácticamente inviábles de adivinar. Suceden pocas veces a lo largo del año, con lo que a los perros les coge de sorpresa. Esta sorpresa incómoda transporta a ocasionar temor a los perros, que son muy sensibles a todo cuanto no tienen la posibilidad de predecir.
  • Aparte de no comprender cuándo van a tener sitio, comunmente los petardos son apartados, o tracas recluidas pero que no tienen continuidad: no están mañana y noche, no se muestran a lo largo de 5 horas consecutivas con exactamente la misma cadencia (lo que los haría un tanto mucho más predecibles)…
  • Si por algo resaltan los petardos es exactamente por su alta intensidad. Cuanto mucho más sonoro, mucho más semeja que agrada tirarlos… Y eso provoca que el susto, como nos sucede a los humanos, sea mayor.

Semeja bastante simple de comprender, que debemos eludir tenerlos cerca de sitios con petardos, pues los perros se amedrentan con la pirotecnia, la mayor parte de las ocasiones.

¿Qué sucede con tu perro con los ruidos fuertes?

El encontronazo auditivo de la pirotecnia es cien ocasiones mayor en animales, estos decibelios de sonido desarrollan un malestar —mal— notable en los animales.

Tras una explosión de este género, los signos mucho más usuales en los perros son el congelación o paralización, intentos de escape, ocultarse, temblores y jadeos.

Defensa de los animales y defensa del medioambiente

Proteger especies, como proteger ecosistemas, no es exactamente lo mismo que proteger a los animales que viven en este ecosistema. Las campañas en defensa del medioambiente detallan en ocasiones animales víctimas de daños ecológicos. Esto puede hacernos meditar que un movimiento ecologista protege a todos estos animales como individuos. No obstante, no es de este modo. Es suficiente con ver el contenido a este género de campañas para poder ver que su mensaje se enfoca en globalidades como las especies, no en los individuos sintientes, con independencia del papel que tengan en un ecosistema.

Una manera de comprender bien la diferencia entre la defensa de los animales y el ecologismo es imaginar ocasiones probables en el planeta, una historia viable. En el momento de valorar lo buena o mala que es esta situación, desde la defensa de los animales y desde el ecologismo se tendrían criterios muy dispares. Desde la defensa de los animales se estudiaría cuál es el cómputo de padecimiento y disfrute de los seres sentintes que viven en esa situación. En cambio, desde el ecologismo se valoraría si se conservan a ciertas entidades no sentintes o no, como los ecosistemas o las especies, si bien esta situación pudiese ser bastante peor para los seres sentintes damnificados.

¿Por qué razón se amedrentan a mi perro los petardos?

Para iniciar, los perros tienen el oído mucho más creado que los humanos. Aparte de percibir mucho más frecuencias, tienen mucho más sensibilidad en frente de la capacidad del sonido. De ahí que escuchan los petardos, cohetes y fuegos artificiales de una forma muy distinta a de qué forma la perciben la gente.

Por otro lado, los cohetes se lanzan en instantes muy concretos. Y los perros chiquitos no están familiarizados. Si el temor y la ansiedad que sienten se emiten a la familia. El cachorro va a pensar que hay un riesgo real que viene de esos ruidos tan fuertes. De ahí que enseñar seguridad y acompañamiento a los perros chiquitos en el momento en que se calma prevé que se vuelva a atemorizar. En cambio, las respuestas excesivas de sobreprotección solo lograrán remarcar ese temor.

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