Mastín Italiano (Cane Corso Italiano)

El Mastín Italiano o Cane Corso es una raza de tamaño mediano a grande, robusta y fuerte, pero con cierta elegancia. Destaca por sus músculos poderosos y definidos. Esta raza es conocida por su agilidad y respuesta, habiendo sido utilizada tradicionalmente para el pastoreo de ganado y la caza de presas grandes.

Historia y Origen

Originario de Italia, el Cane Corso es descendiente directo del antiguo Moloso Romano. Su presencia se concentraba principalmente en Apulia y en las regiones del sur de Italia. Su nombre deriva del latín “cohors”, que significa “protector, guardián del corral”.

Clasificación FCI

El Mastín Italiano está clasificado en el Grupo 2, Pinscher y Schnauzer, Molosoides, y Perros tipo montaña y Boyeros suizos, Sección 2.1 Molosoides, tipo Mastín. Se realizan pruebas de trabajo para esta raza.

Aquí puedes consultar su ficha.

Características Físicas

Proporciones Importantes

  • Ligeramente más largo que alto, con un cuerpo robusto y bien construido.
  • La cabeza constituye el 36% de la altura a la cruz.

Comportamiento y Temperamento

Guardián por excelencia de propiedades, familias y ganado; notable por su agilidad y atención. Exhibe una naturaleza calmada, es equilibrado y muy seguro de sí mismo.

Aspecto General

Posee un pelaje corto, brillante y muy denso, con un ligero subpelo. Los colores aceptados incluyen negro, plomo-gris, gris pizarra, gris claro, leonado claro, leonado oscuro y rojo ciervo; el atigrado oscuro; trigo oscuro; máscara negra o gris que no debe sobrepasar la línea de los ojos. Se acepta una pequeña mancha blanca en el pecho, en la punta de los dedos de los pies y en el puente de la nariz.

Tamaño y Peso

  • Machos: Altura de 64 a 68 cm, peso de 45 a 50 kg.
  • Hembras: Altura de 60 a 64 cm, peso de 40 a 45 kg.

Salud y Cuidados Específicos

Dada su robustez, el Mastín Italiano requiere de ejercicio regular y una dieta balanceada para mantener su salud física y mental. Debe prestarse atención especial a la socialización temprana y al entrenamiento debido a su tamaño y fuerza.

Conclusión

El Cane Corso Italiano es un perro leal, protector y de gran valentía. Aunque su presencia puede ser intimidante, es afectuoso con su familia y eficaz como guardián. Su historia milenaria como protector y su habilidad para trabajar lo convierten en una raza única y valiosa.